El espíritu    

 

Desafío 1.000 Pistas no es una competición. Es una aventura en el desierto en la que se premia a quien menos metros recorre haciendo las etapas.

 

Una aventura pensada para que la diversión esté por encima de todo, y que sean la estrategia y las aptitudes orientándose las que definan qué equipos son los reyes de la navegación.

 

Nuestros pilares fundamentales son:

  • Buen rollo. Venimos a divertirnos.
  • Limitación de los elementos de navegación. Orientarse con una pantalla gigante no es navegar; es mirar la tele para que nos diga por dónde es. Aquí se limita lo que se puede utilizar.
  • Respeto. Somos unos invitados, así que tenemos que respetar los lugares por los que se circula, así como las personas que habitan en ellos. Dejemos todo como lo hemos encontrado.
  • Seguridad. Aquí el mejor no es el que más corre; el mejor es quien mejor se orienta. Para garantizar que es la estrategia y no la velocidad la que marca las diferencias, en los tramos se limitará la velocidad a 80 km/h.